miércoles, 22 de octubre de 2014

La sencillez del estilo escandinavo.

Muchos de vosotros habréis oído hablar del estilo escandinavo, y aunque la firma IKEA lo mantiene en algunas de sus piezas, no tenemos muy claro en qué consiste esta manera de vida más que decoración en sí.

Pues este estilo de interiorismo se le atribuye al diseñador y pintor sueco Carlo Larsson. Nacido en 1853 en el seno de una familia pobre, logró ingresar en la Academia de Arte de Estocolmo. Pero su vida sufrió muchos altibajos y tuvo momentos muy duros de pobreza, incluso planteándose el suicidio. Conoció a su esposa y musa Karin Bergöö, también artista y su vida cambió. Sin embargo, y a pesar del aumento de sus ganancias, mantuvieron una sencillez y practicidad en su hogar nada propios de la época. Mientras las vajillas eran recargadas, los colores usados apagados y las maderas nobles transformadas con tintes oscuros, ellos optaron por vajillas de un solo color, una decoración cálida con tonos neutros y blancos, maderas nobles naturales y colores que evocaban a la naturaleza de su entorno, muebles prácticos para la vida cotidiana. Esto acabó llamándose estilo escandinavo.

Este estilo, propio de los países de Noruega, Suecia, Finlandia y Dinamarca, aprovecha la escasa luz de la que disponen en estas latitudes. Se caracteriza por estancias amplias y techos altos, decoración sencilla basada en la naturaleza. De aquí, usar maderas claras y estampados de flores. Destacar con colores vivos algunas piezas como cojines, algún sillón, un cuadro. Muebles funcionales con líneas simples, la combinación de mobiliario antiguo y nuevo, amplios ventanales que permitan dejar pasar toda la luz posible. Todas estas pautas dan forma a este estilo.

Os he hecho como siempre, un recopilación de fotos en las que podáis apreciarlo mejor, y cómo no, obtener algunas ideas para vuestros hogares. Prestad atención a los colores, la escasez de muebles, cuadros, lamparas... sólo lo justo. También destacan los muebles, algunos de la abuela combinados con piezas modernas y vanguardistas, el uso de diferentes sillas para la mesa comedor, usar piezas como escaleras o sillas a modo de estanterías o mesitas de noche... Un desorden ordenado y muy  confortable.




























lunes, 20 de octubre de 2014

Opciones a la pintura.


Siempre le he escuchado decir a mi madre el trabajo que tiene empapelar las paredes y las horas que pasaba intentado que coincidieran los motivos. Pues eso era antes. 
Hoy en día encontramos una gran variedad de tipos de papel así como su instalación. 

Vamos a ver los distintos tipos de papel que existen, consejos de dónde colocarlos y su instalación. 

El papel pintado vinílico.
Incorpora una capa de vinilo sobre la base de papel y hace que su limpieza sea muy fácil aparte de tener un función extra, el aislamiento de la humedad. 
Recomendado para las habitaciones de los más pequeños de la casa, en la cocina, en las zonas de batalla del día a día. Aunque si tienes niños pequeños en casa, yo lo recomiendo también para el salón. Un simple trapo humedecido hace que desaparezcan las manchas. 

El papel con base textil.
El rey de los papeles decorativos. Usados para decorar desde siempre y con unos motivos increíbles. Sin embargo, su mantenimiento es el punto negativo. Muy difícil de limpiar, y más aún de colocar por la delicadeza y buen atino que hay que tener a la hora de su colocación. 

El papel texturizado. 
Lo podemos encontrar en una diversidad de motivos inmensa, por no hablar de las empresas que los personalizan.
Los ya hechos, los encontramos con muchos motivos mientras que los personalizados, somos nosotros quiénes elegimos la textura y el color, que se da con una capa de pintura plástica al agua. 
Este tipo de papel nos ayudará a cubrir las posibles imperfecciones que pueda tener nuestra pared como algún descochando, por ejemplo. 

El papel pintado vinilizado. 
Cubiertos por un barniz que permite su lavado, siempre con un paño húmedo, su colocación debe ser con cola que previamente habremos extendido con un cepillo tanto en la pared como en el mismo papel. Este no es tan recomendable para zonas húmedas. 

El papel autoadhesivo. 
Éste ya trae incorporada la cola, por lo que nos la ahorraremos. Su colocación suele ser sencilla y sin mayores problemas que el de atinar en el lugar exacto. 
Podemos encontrar también, autoadhesivos sueltos para añadir a nuestra pared. Tenemos una gran variedad en el mercado, la cuestión es decidirse. 



Bueno, ahora que ya sabemos qué papel necesitamos, hay que buscar el motivo que nos vaya mejor con nuestra decoración. Yo he tenido desde unas rayas hechas a pintura hasta una pared empapelada, y si puedo aconsejados una cosa, elegid colores o motivos que os gusten y que no os cansen. 

Para el piso de alquiler donde estaba con mis muebles, elegí un color neutro para el fondo y un motivo de tamaño mediano. Opté por pintar todas las paredes de blanco y las cortinas comprarlas de este mismo color, junto con mis muebles de color blanco hice que el papel destacase. Quise que fuera el protagonista de mi living. Decidí empapelar la pared porque tenía problemas de desconchado y tras hablarlo con mi casera y para que se ahorrara el arreglo, me dio permiso para hacerlo. El resultado me encantó. Aún habiendo una variación de colores con mis muebles y el motivo del papel, quedó muy sencillo. El papel que compré fue pintado vinilizado para que su limpieza fuese rápida. Lo coloqué con ayuda de mi madre, la experta en papeles, y en apenas tres horas lo terminamos. Tardamos más en apartar muebles que en empapelar. 

He hecho una recopilación de papeles y de ejemplos de estancias con éstos. Espero que os sirvan de inspiración. 



  

 











 















                                                        



viernes, 17 de octubre de 2014

¿Un sofá? Mejor con cojines.

Con el paso del tiempo, nos cansamos de ver nuestra casa igual. Una de las estancias donde más tiempo pasamos es sin lugar a dudas, el salón. 
Nuestro living es el lugar de descanso diario, de momentos familiares, de visitas. A veces, nos gustaría cambiar ese aire a tiempos lejanos o a rutina, y darle un aire fresco, nuevo, pero el presupuesto no nos permite cambiar tanto como quisiéramos. 

¿Un truco sencillo? Cambiar los cojines según la temporada. Por ejemplo, llega la primavera y los tonos que tenemos son muy oscuros y entristecen nuestro salón, pues compramos unas fundas nuevas con motivos más alegres, guardamos las nuestras por supuesto. Unas flores, unas mariposas, un estampado, paisajes o cualquier cosa que nos agrade y motive. Mantén tus cojines y adapta las fundas a éstos, así no tendrás ni que comprar un relleno nuevo ni que andar buscando un lugar donde guardarlos, algo importante dada la escasez de espacio que tenemos en los pisos. En invierno, opta por tonos más cálidos como el mostaza, rosa ocre, gama de marrones, grises combinados con blancos.

 Siempre ten presente los colores de las cortinas. Si tus cortinas son de tonos lisos, podrás elegir entre una extensa gama de motivos y colores. Si tus cortinas tienen un motivo como flores o algún tipo de estampado, elige aquellos tonos que puedan resaltar, incluso hasta varios tonos para las fundas. Los encontrarás lisos, con motivos de rayas, flores, con diferentes texturas... No tengas miedo y prueba!! Para esta última opción, si os aconsejo usar rellenos de distintos tamaños y formas, para contrastar. Y no estés estudiando su posición cada dos minutos, que se vea real, vivido. Ni tienen porque estar perfectamente colocados, ni asimétricos. 

Recuerda que los clásicos como las telas de jacquard, el brocado, toile de jouy o el satén, están a la orden del día, pero si no nos gusta una estancia tan clásica, combínalas con estampados más actuales. Puedes añadir cojines con fotos, con banderas, motivos de moda como gafas, bigotes, etc... 
Ten en cuenta tus objetos de decoración, quizás ese jarrón rojo que te regalaron y que no sabías dónde encajar, lo puedes sacar ya de su escondite y combinarlo con un cojín rojo con textura para tu sillón. 

Os animo a darle un aire nuevo a vuestros livings. Os dejo unos ejemplos, a ver si os sirven de inspiración. No es necesario gastarte mucho dinero, puedes encontrar en grandes almacenes o firmas de decoración y muebles internacionales una gran variedad de formas, texturas, telas, motivos, estampados...  Tampoco tienes por qué comprarlos todos en el mismo sitio, si no parecerá el catalogo de la firma en cuestión. Prueba, deja volar tu imaginación. Fíjate bien en el tejido y el tipo de lavado, hay que buscar cosas prácticas para el día a día, y más si tenemos niños en casa.

He hecho una recopilación, la cual me ha costado, porque decidirme entre tanta variedad ha sido complicado. Tenéis entre decoraciones sencillas con colores neutros a estancias mas complejas y muebles más delicados, pero como podéis comprobar, todo se puede mezclar. Al final os dejo un collage de cojines de distintas firmas que podemos encontrar en  precios muy variados.